Este trabajo, contratado por URA Agencia Vasca del Agua, va a servir para evaluar el estado de nuestros ríos y sus comunidades biológicas tras un largo período de altas temperaturas y práctica ausencia de precipitaciones
La sequía amenaza la calidad de nuestros ecosistemas acuáticos. La Agencia Vasca de Meteorología, EUSKALMET, ha venido emitiendo informes sobre lo inusual de la climatología de los últimos meses: abril seco y extremadamente cálido, mayo muy cálido y algunas tormentas, junio extremadamente cálido, julio extremadamente cálido y muy seco, agosto extremadamente cálido y seco, …
A las presiones derivadas de la actividad humana, en esta ocasión se añade la exigente situación meteorológica de este año, con altas temperatura prolongadas a lo largo de meses y con gran escasez de precipitaciones; porque las que ha habido hasta ahora son claramente insuficientes y mantienen el ecosistema fluvial en situación de vulnerabilidad y riesgo.
El bajo caudal de agua circulante en los cauces significa una reducción del hábitat disponible para la fauna, una dificultad añadida para su movimiento en busca de refugio y alimento, un oxígeno en niveles más bajos del nivel óptimo y una temperatura del agua más cálida de lo normal.
Así que hay menos agua disponible para fauna y vegetación, aumentan las pérdidas por evapotranspiración y se generan condiciones aptas para aquellas especies introducidas mejor adaptadas a temperaturas altas y falta de oxígeno.
Ahora más que nunca, es importante seguir tomando datos, realizar análisis y vigilar de cerca el río y sus riberas, y aquellas situaciones que puedan poner en peligro una calidad tan vulnerable en estos momentos de máxima presión ambiental.
En ANBIOTEK seguimos apostando por el monitoreo y vigilancia de nuestros ríos y ecosistemas acuáticos como garantía de realización de evaluaciones ambientales eficaces, que garanticen una toma de decisiones coherente con el uso sostenible.

